Approfondimenti

LMP: la morte possibile. Vita in opera di Leopoldo María Panero. Parte seconda. Il suicida

IL SUICIDA

Nel febbraio del 1968, all’età di diciannove anni, Leopoldo María Panero tenta il suicidio per la prima volta. Un mattino, nalla casa familiare in Calle Ibiza a Madrid, non si alza dal letto. Lascia una lettera con poche righe di addio. Sotto il letto ci sono due scatole vuote di Somaratax, un farmaco per l’insonnia d’origine psichica. Lo salva la madre. Viena ricoverato nella Clinica di Nuestra Señora de Loreto, a Madrid.
Il 3 maggio dello stesso anno, a Barcellona, in un pomeriggio piovoso, tenta per la seconda volta di togliersi la vita, nella camera di un ostello in Calle Pelayo. La donna delle pulizie lo trova circondato da pastiglie di Valium sparse sul letto. “Ma non vorrà mica fare lo stesso di Marilyn Monroe?”, gli disse la donna con un vivace accento andaluso.
Comincia un rosario di ospedalizzazioni.
L’8 dicembre è arrestato per consumo di marijuana. Il 2 gennaio del 1969, nel carcere di Zamora, prova a impiccarsi con la fodera del cappotto.
Il 5 agosto 1969 fa il suo primo ingresso in un istituto psichiatrico, il “Pedro Mata” di Reus.
Nel maggio del 1970, dopo essere stato incluso nell’antologia di José María Castellet “Nueve novísimos poetas españoles”, viene pubblicato il libro “Así se fundò Carnaby Street”, da cui traduco i seguenti testi.

UNAS PALABRAS PARA PETER PAN

“No puedo ya ir contigo, Peter. He olvidado volar,
y... Wendy se levantò y encendió la luz: él lanzó
un grito de dolor...”

JAMES MATTHEW BARRIE, “Peter Pan”

Pero conoceremos otras primaveras, cruzarán el cielo otros nombres – Jane,
Margaret –. El desvío en la ruta, la visita a la Isla-Que-No-Existe, está previsto
en el itinerario. Cruzarán el cielo otros nombres, hasta ser llamados, uno tras
otro, por la voz de la señora Darling (el barco pirata naufraga, Campanilla cae
al suelo sin un grito, los Niños Extraviados vuelven el rostro a sus esposas o
toman sus carteras de piel bajo el brazo, Billy el Tatuado saluda cortésmente,
el señor Darling invita a todos ellos a tomar el té a las cinco). Las pieles de animales,
el polvo mágico que necesitaba de la complicidad de un pensamiento,
es puesto tras de la pizarra, en una habitación para ellos destinada en el nº 14
de una calle de Londres, en una habitación cuya luz ahora nadie enciende.
Usted lleva razón, señor Darling, Peter Pan no existe, pero sí Wendy, Jane,
Margaret y los Niños Extraviados. No hay nada detrás del espejo, tranquilícese,
señor Darling, todo estaba previsto, todos ellos acudirán puntualmente a
las cinco, nadie faltará a la mesa. Campanilla necesita a Wendy, las Sirenas a
Jane, los Piratas a Margaret. Peter Pan no existe. “Peter Pan, ¿no lo sabías? Mi
nombre es Wendy Darling”. El río dejó hace tiempo la verde llanura, pero sigue
su curso. Conocer el Sur, las Islas, nos ayudará, nos servirá de algo, al fin y al
cabo, durante el resto de la semana. Wendy, Wendy Darling. Deje ya de retorcerse
el bigote, señor Darling, Per Pan no es más que un nombre, un nombre
más para pronunciar a solas, con voz queda, en la habitación a oscuras. Deje
ya de retorcerse el bigote, todo quedará en unas lágrimas, en un sollozo apagado
por la noche: todo está en orden, tranquilícese, señor Darling.

PAROLE PER PETER PAN

“Non posso più venire con te, Peter. Ho dimenticato come volare,
e... Wendy si alzò e accese la luce: egli lanciò
un grido di dolore...”

JAMES MATTHEW BARRIE, “Peter Pan”

Ma conosceremo nuove primavere, attraverseranno il cielo altri nomi – Jane,
Margaret –. La deviazione nella rotta, la visita all’Isola-Che-Non-Esiste, è prevista
nell’itinerario. Attraverseranno il cielo altri nomi, finché, uno dopo l’altro,
li chiamerà la voce della signora Darling (la nave pirata naufraga, Trilli
cade a terra senza un grido, i Bimbi Sperduti girano il volto verso le proprie
spose o mettono sottobraccio le proprie cartelle in pelle, Billy il Tatuato saluta
cortesemente, il signor Darling li invita tutti al tè delle cinque). Le pelli d’animale,
la polvere magica che necessitava la complicità di un pensiero, è riposta
dietro la lavagna, in una stanza a loro destinata al n. 14 di una via di Londra,
in una stanza la cui luce ora nessuno accende. Lei ha ragione, signor Darling,
Peter Pan non esiste, ma sì Wendy, Jane, Margaret ed i Bimbi Sperduti. Non
c’è nulla al di là dello specchio, stia tranquillo, signor Darling, era tutto previsto,
tutti loro arriveranno puntualmente alle cinque, nessuno mancherà alla
tavola. Trilli ha bisogno di Wendy, le Sirene di Jane, i Pirati di Margaret. Peter
Pan non esiste. “Peter Pan, non lo sapevi? Il mio nome è Wendy Darling”. Il
fiume da tempo ha abbandonato la verde pianura, ma segue il suo corso. Conoscere
il Sud, le Isole, ci aiuterà, ci servirà a qualcosa dopotutto, durante il
resto della settimana. Wendy, Wendy Darling. Smetta adesso di torcersi i baffi,
signor Darling, Peter Pan non è che un nome, un nome in più da pronunciar
da soli, con voce quieta, nella stanza buia. Smetta adesso di torcersi i baffi,
tutto si ridurrà a poche lacrime, a un singhiozzo spento dalla notte. Tutto in
ordine, stia tranquillo, signor Darling.

20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO

Como un hilo o aguja que casi no se siente
como un débil cristal herido por el fuego
como un lago en que ahora es dulce sumergirse
oh esta paz que de pronto cruza mis dientes
este abrazo de las profundidades
luz lejana que me llega a través de la inmensa lonja de la catedral desierta
quién pudiera quebrar estos barrotes como espigas
dejadme descansar en este silencioso rostro que nada exige
dejadme esperar el iceberg que cruza callado el mar sin luna
dejad que mi beso resbale sobre su cuerpo helado
cuando alcance la orilla en que sólo la espera es posible
oh dejadme besar este humo que se deshace
este mundo que me acoge sin preguntarme nada este mundo de
titíes disecados
morir en brazos de la niebla
morir sí, aquí, donde todo es nieve o silencio
que mi pecho ardiente expire tras de un beso a lo que es sólo aire
más allá el viento es una guitarra poderosa pero él no nos llama
y tampoco la luz de la luna es capaz de ofrecer una respuesta
dejadme entonces besar este astro apagado traspasar el espejo y llegar así adonde
ni siquiera el suspiro es posible
donde sólo unos labios inmóviles ya no dicen o sueñan
y recorrer así este inmenso Museo de Cera deteniéndome por ejemplo
en las plumas recién nacidas
o en el instante en que la luz deslumbra a la crisálida
y algo más tarde la luna y los susurros
y examinar después los labios que fulgen
cuando dos cuerpos se unen formando una estrella
y cerrar por fin los ojos cuando la mariposa próxima a caer sobre la tierra sorda
quiere en vano volver sus alas hacia lo verde que ahora la desconoce.

20.000 LEGHE DI VIAGGIO SOTTO IL MARE

Come un filo o un ago che quasi non si sente
come un debole cristallo ferito dal fuoco
come un lago in cui ora è più dolce immergersi
oh questa pace che d’improvviso mi attraversa i denti
quest’abbraccio delle profondità
lontana luce che mi giunge attraverso l’immenso atrio della cattedrale deserta
chi potesse spezzare queste sbarre come spighe
lasciatemi riposare in questo volto silenzioso che nulla esige
lasciatemi aspettare l’iceberg che attraversa silente il mare senza luna
lasciate che il mio bacio scivoli sul suo corpo gelido
quando tocchi la sponda in cui solo l’attesa è possibile
oh lasciatemi baciare questo fumo che si sfila
questo mondo che mi accoglie senza chiedermi nulla questo mondo di
scimmie disseccate
morire tra le braccia della nebbia
morire sì, qui, dove tutto è neve o silenzio
che il mio petto ardente espiri dopo un bacio a ciò che è solo aria
più in là del vento è una chitarra poderosa ma egli non ci chiama
e nemmeno la luce della luna è capace di offrire una risposta
lasciatemi allora baciare questo astro spento trapassare lo specchio e arrivare
così dove neanche il respiro è possibile
dove soltanto delle labbra immobili più non dicono o sognano
e percorrere così questo immenso Museo di Cera trattenendomi per esempio
sulle piume appena spuntate
o sull’istante in cui la luce abbaglia la crisalide
e un po’ più tardi la luna e i sussurri
ed esaminare poi le labbra che splendono
quando due corpi si uniscono formando una stella
e chiudere infine gli occhi quando la farfalla prossima alla caduta sulla terra
sorda vuole invano girare le ali verso il verde che ora la disconosce.

ANN DONNE: UNDONE

“J´ai pris un canif dont la lame avait un tranchant
acéré, et me suis fendu les chairs aux endroits où
se réunissent les lèvres.
Je regardai dans un miroir cette bouche meurtrie
par ma propre volonté.”
LAUTRÉAMONT

Tantas veces tus pasos he creído escuchar
William Wilson, tus pasos, detrás de mí, a lo largo de los interminables
Corredores
Desnudos como el Invierno
Como el invierno propicios a fantasmas y a Ecos,
Tantas veces, tantas veces tus pasos he creído escuchar
William Wilson, detrás de mí
En los interminables Corredores como la sombra del Castillo a que éstos
conducen

Su anticipación, su Espejismo
Como la sombra de los Verdaderos Espejos
A que éstos conducen,
Espejismo nacido de la fiebre
En los interminables Corredores donde crece la Fiebre
Única vegetación, única Flor
En el reino de la piedra desnuda,
Desnuda como el Invierno,
En el reino del Musgo, del amarillo jaramago,
De la Amapola que crece sobre la piedra desnuda como el Invierno,
Tantas veces tus pasos, William Wilson,
Tantas veces tus pasos he creído escuchar
Estos pasos que son el Eco de mis pasos,
Esta Sombra que es la sombra de mi sombra.
La Amapola es la Flor que crece en los Glaciares
Es la Flor sólo aroma,
Color y tallo hechos de aire,
La Flor que no dará Fruto
Porque la única Flor fecunda sabemos que no crece,
Lejana y fría en el Salón de los Espejos.

La Amapola es la Flor que nace de la caridad del Diablo
Para con los Sedientos, para con aquellos que han de elegir
Entre la Amapola o el Hielo, o la lejana visión del Salón de los Espejos.
Mas la Amapola se deshace con inocente crueldad en las manos de los
Sedientos
Y sólo nos queda caminar, continuar la Cadena de nuestros pasos,
Porque sólo esta Cadena puede salvarnos de la interminable Caída,
Porque sólo esta Cadena puede por fin llevarnos, a lo largo de los
interminables Corredores

Desnudos como el Invierno
Al lugar al que como Arcos se tienden nuestros pasos,
Que no es otra cosa que la Huella de nuestros pasos,
Que no es otra cosa que el Salón de los Espejos.

Las Cadenas del Demonio se deshacen antes de tocarlas
Y no es verdad que yo escuche tus pasos,
Que yo los haya escuchado alguna vez,
William Wilson, tus pasos, tantas veces,
En los interminables Corredores donde crece la Fiebre
Única Flor, la Amapola que crece
Sobre la piedra desnuda como el Invierno,
La Amapola que es Muerte y conduce sólo a la Muerte
Fuera de nuestra Salvación, de nuestra única posible Salvación,
Que son los Carruajes vacíos en el Crepúsculo, moviéndose en dirección a mi
esperanza, moviéndose en dirección al Salón de los Espejos.
Mientras que la Amapola nos hace olvidar el Camino
Y convierte el Castillo en Laberinto.

No es verdad que ahora los escuche,
No es verdad y es verdad la sonrisa de la Esfinge
Porque la única verdad es aquello que no es verdad
Y la única esperanza en la Tierra aquello que está
Fuera del Mundo y en el Mundo
Fuera del Mundo y de la Tierra.
No es verdad William Wilson,
WILLIAM WILSON NO EXISTE
O al menos no es Aquel que nos salvará de la Ceniza
Pues es él mismo quien nos conduce a la Ceniza:
Las Cadenas del Demonio se deshacen con inocente crueldad en las manos
de los Sedientos.

ANN DONNE: UNDONE

“J´ai pris un canif dont la lame avait un tranchant
acéré, et me suis fendu les chairs aux endroits où
se réunissent les lèvres.
Je regardai dans un miroir cette bouche meurtrie
par ma propre volonté.”
LAUTRÉAMONT

Quante volte i tuoi passi ho creduto ascoltare
William Wilson1, i tuoi passi, dietro me, lungo gli interminabili
Corridoi
Nudi come l’Inverno
Come l’inverno propizi a fantasmi e ad Echi,
Quante volte, quante volte i tuoi passi ho creduto ascoltare
William Wilson, dietro di me
Negli interminabili Corridoi come l’ombra del Castello a cui questi
conducono

La sua anticipazione, il suo Miraggio
Come l’ombra dei Veri Specchi
A cui questi conducono,
Miraggio sorto dalla febbre
Negli interminabili Corridoi dove cresce la Febbre
Unica vegetazione, unico Fiore
Nel regno della pietra nuda,
Nuda come l’inverno,
Nel Regno del Muschio, del giallo dente di leone,
Del Papavero che cresce sulla pietra nuda come l’inverno,
Quante volte i tuoi passi, William Wilson,
Quante volte i tuoi passi ho creduto ascoltare
Questi passi che sono l’Eco dei miei passi,
Questa Ombra che è l’ombra della mia ombra.
Il Papavero è il Fiore che cresce nei Ghiacciai
È il fiore solo aroma,
Colore e stelo fatti d’aria,
Il Fiore che non darà frutto
Perché l’unico Fiore fecondo ben sappiamo che non cresce,
Lontano e freddo nel Salone degli Specchi.

Il Papavero è il Fiore che nasce dalla carità del Diavolo
Per gli Assetati, per quelli che devono scegliere
Tra il Papavero e il Ghiaccio, o la lontana visione del Salone degli Specchi.
Ma il Papavero va disfacendosi con innocente crudeltà tra le mani degli
Assetati
E non ci resta che camminare, proseguire la Catena dei nostri passi,
Perché solo questa Catena può salvarci dall’interminabile Caduta,
Perché solo questa Catena può finalmente condurci, lungo gli
interminabili Corridoi

Nudi come l’inverno
Al Luogo a cui come Archi si tendono i nostri passi,
Che non è altra cosa che l’Impronta dei nostri passi,
Che non è altra cosa che il Salone degli Specchi.

Le Catene del Demonio si dissolvono prima di poterle toccare
E non è vero che io ascolti i tuoi passi,
Che io li abbia mai ascoltati,
William Wilson, i tuoi passi, quante volte,
Negli interminabili Corridoi dove cresce la Febbre
Unico Fiore, il Papavero che cresce
Sulla pietra nuda come l’Inverno,
Il Papavero che è la Morte e solo conduce alla Morte
Fuori dalla nostra Salvezza, dalla nostra sola possibile Salvezza,
Che sono le Carrozze vuote nel Crepuscolo, che si muovono verso
la mia speranza, che si muovono verso il Salone degli Specchi.
Mentre il Papavero ci fa dimenticare la Via
E trasforma il Castello in Labirinto.
Non è vero che adesso li ascolti,
Non è vero ed è vero il sorriso della Sfinge
Perché l’unica verità è ciò che verità non è
E l’unica speranza in Terra è ciò che è
Fuori dal Mondo e dentro il Mondo
Fuori dal Mondo e dalla Terra.
Non è vero, William Wilson,1
WILLIAM WILSON NON ESISTE
O almeno non è colui che ci salverà dalla Cenere
Perché è egli stesso a condurci alla Cenere:
Le Catene del Demonio si dissolvono con innocente crudeltà tra le mani
degli Assetati.

                                                                              ***

                                                                        “Io non sono quello che sono”
                                                                                                      L. M. Panero

“Non c’è nulla al di là dello specchio”. Suicidarsi è mettere davanti a sè, pro statuere, come in uno specchio, il proprio riflesso, il proprio doppio, doppio che è poi la propria metà, o il proprio zero. E guardandolo, senza vederlo, zero della metà di un doppio, raggiungerlo. “Peter Pan non è che un nome, un nome in più da pronunciar da soli, con voce quieta, nella stanza buia”. La scrittura, lo specchio del suicidio, non è neppure un’ombra, ma un nome da sussurrare in solitudine, in una camera d’albergo umida e buia. Nello specchio del suicidio il flusso dell’acqua si arresta in un Narciso fatto fiore, per l’eco, non per l’immagine, di un’Ofelia Trilli in cui il bambino è perduto. “Tutto si ridurrà a poche lacrime, a un singhiozzo spento nella notte”. Ho sempre pensato al suicidio come a una voce estrema, non come a una estrema visione. E ho sempre pensato allo specchio, al riflesso, come a una conca di silenzio, e non come a una regione d’occhi.

“Lasciatemi riposare in questo volto silenzioso che nulla esige”. Lascia che io senza testa osservi, nella testa che ho tra le mani e mi osserva, la metà, il troncamento del doppio che uno zero silenzioso mi offre. “Di sè facea a se stesso lucerna, / ed eran due in uno e uno in due”, è Bertrand de Born nel Canto XXVIII dell’Inferno di Dante. Il doppio della scrittura mi dona l’uno, e il mio mezzo, e il mio zero. “Mi disse un greco in Creta che quando qualcuno si toglie / di sua propria mano la vita / Dyonisos l’oscuro canta, nella sua grotta canta / e l’eco di Cibele dona senso al suo canto / perché essere due è tutto, come fu per Attis” (L. M. Panero, Dioscuros, 1982). Quindi due è uno, e “che il due, un numero, sia uno” (I. Pravo, “Nostra Signora d’Auschwitz”, 2007). Che il flusso, il rythmós, la cadenza del canto dell’acqua-scrittura, si fermi in un numero, cioè in un nome, in nient’altro che un nome, in un soffio della voce in una camera buia, l’Uno rimasto, il Tutto rimasto. L’Uno-Due-Zero Altro che rimane all’uno-due-zero dell’io che è un altro.

Cerebrum non habet
questo zero è una specie di uno
l’acefalo è una forma di non-Due
di non-timore, mudrà del non temere, se da deydô è il dyo.
Ma siamo due a spaccare un unico
cervello, siamo vicini allo zero
ed il terrore incendia la sua aquila
il volo dei corpi
via dall’a-pollá
occhio dove occhio non c’è
e ciò che non è occhio tra due sguardi
come la Shekina to the sessions of sweet silent thought
haber cerebrum et silentium.
(Ianus Pravo, Panero-Pravo, “Senz’arma che dia carne all’imperium”, 2011).

“Ed esaminare poi le labbra che splendono / quando due corpi si uniscono formando una sola stella”. Ho un attimo di voce splendente, una volta penetrato lo specchio e vivendo in me i miei riflessi, il mio Doppio, il mio nulla. Scrittura nel suicidio, suicidio nella scrittura. Inutile, bella eco passata sulla mia lingua. “E chiudere infine gli occhi quando la farfalla prossima alla caduta sulla terra sorda vuole invano girare le ali verso il verde che ora la disconosce”.

“Anne Donne: Undone”. Il titolo proviene da una poesia che John Donne scrisse in morte della moglie. Gioca sulla similitudine fonetica di “undone” e “Ann Donne”. La donna è distrutta. L’amore è distrutto, è un’impossibilità assoluta, come la poesia. Come il doppio, che è metà, che è zero.

William Wilson è il protagonista del racconto di Edgar Allan Poe che porta il suo nome come titolo. William Wilson, nel racconto, è perseguitato da un altro William Wilson, compagno di studi, nato nella stessa sua data, con la stessa statura e sorprendentemente somigliante nell’aspetto fisico e nella voce. William Wison sfida a duello di spada William Wilson e, dopo averlo ferito, succede qualcosa di strano: “Dove prima non c’era nulla, si era elevato un grande specchio (o così almeno mi sembrò in quella confusione)” (E. A. Poe). “La mia propria immagine, ma coperta di sangue e col viso pallido, mi venne incontro vacillando” (E. A. Poe). William Wilson riconosce nell’immagine del ferito il doppio, che gli dice: “Hai vinto, e mi arrendo. Ma anche tu sei morto da questo momento… morto per il mondo, per il cielo e per la speranza. In me esistevi… e uccidendomi vedi in questa immagine, che è la tua, come hai assassinato te stesso!” (E. A. Poe). Panero scrive: “Non è vero, William Wilson, /WILLIAM WILSON NON ESISTE / O almeno non è colui che ci salverà dalla Cenere / Perché è egli stesso a condurci alla Cenere: / Le Catene del Demonio si dissolvono con innocente crudeltà tra le mani degli Assetati”. 

“Quadro dopo quadro / si delinea la stessa figura. / Quella di un uomo che ha perso / e si contempla, strano Narciso, nello sterco” (L. M. Panero, “Piedra Negra o del temblar, 1992). Opacità dello specchio. Cecità di Narciso, come quella di Tiresia e di Edipo, come quella degli zoppi, il colpo del bastone sulla terra come colpo di grazia. Eco.

Lautreamont. “Je regardai dans un miroir cette bouche meurtrie par ma propre volonté”.

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Un link importante sul tema del suicidio è il seguente:
http://www.niederngasse.it/rubriche/approfondimenti/sulla-disperata-bell...

                                                                                     ***

Leopoldo María Panero (Madrid, 1948) è autore dell'opera più radicale e originale della poesia spagnola contemporanea. Ha pubblicato più di cinquanta libri, tra poesia, narrativa, saggistica. Attualmente vive nel manicomio di Las Palmas di Gran Canaria, dopo aver compiuto, negli ultimi trent'anni, un vero e proprio tour per le istituzioni psichiatriche spagnole.

Bibliografia in italiano:

"Narciso nell'accordo estremo dei flauti", Azimut, 2005, trad. di Ianus Pravo
 "Dal manicomio di Mondragón", Azimut, 2007, trad. di Ianus Pravo
"Peter Pan non è che un nome", Il Ponte del Sale, trad. di Ianus Pravo e Sebastiano Gatto.
"Il cervo applaudito", EDB Edizioni, 2013, trad. di Ianus Pravo

Direttamente in italiano L. M. Panero ha scritto, insieme a Ianus Pravo, "Senz'arma che dia carne all'imperium", Società Editrice Fiorentina, 2011.